Soprole, con el propósito de tomar acción sobre la generación de residuos provenientes de sus productos comercializados, activa un proyecto integral que inicia con la evaluación de la reciclabilidad de algunos de sus envases de material PS, para posteriormente, estudiar su cadena de valor. Fue así como se identificaron brechas y oportunidades para poder circularizar el plástico n°6. 

Finalmente, a través de esta iniciativa, Soprole se hace responsable del cierre de ciclo del material PS, lo que abrió la oportunidad de habilitar bocas de PS en nuestros Puntos Limpios.

Al no tratarse de un proyecto piloto, la recuperación y transformación del PS 6 es indefinida. Sin embargo esto siempre está sujeto al apoyo de una empresa valorizadora que pueda hacerse cargo del material.

Existe una serie de productos asociados a este tipo de material. Algunos ejemplos son: potes de yogurt, casatas de helado, potes de jalea, quesillo, manjar, entre otros.

Lo importante es poder identificar el material a través de su número de reconocimiento (el número 6).

No, no se reciben envases de PS transparente formato clamshell ni Plumavit (EPS).

  • Verificando que efectivamente correspondan al tipo PS 6 (buscar símbolo en la base o etiqueta del envase/pote)
  • Quitándole los restos orgánicos 
  • Si fuera posible, quitándole la etiqueta

*Recuerda que este proyecto incluye la recuperación de los envases de PS 6 Soprole y también de otras marcas.*

Deben disponerse como residuos generales en cualquier basurero.

La planta de reciclaje de Desafío Ambiente, ubicada en la ciudad de Santiago, será la encargada de valorizar este material.

Todo lo recuperado se transformará en madera plástica, de las cuales se hará cargo Soprole para el desarrollo de proyectos internos y/o externos.

Algunos de los impactos que estos envases generan se ven reflejados notoriamente en los cuerpos de agua del planeta, en donde la acumulación de estos materiales ha dado origen a las denominadas “islas de plásticos”. Estos cúmulos de residuos a medida que se van deshaciendo, generan microplásticos que se bioacumulan en las especies marinas y pueden pasar a través de la cadena trófica a los seres humanos. Es por esta razón que este proyecto busca promover, masificar y visibilizar la reciclabilidad del  poliestireno.

Durante los 12 meses de piloto realizado entre 2018-2019, logramos recuperar más de 5 toneladas de PS, las que fueron enviadas a diferentes plantas de valorización para pruebas y posterior fabricación de productos reciclados. Lamentablemente en esa ocasión no logramos darle una salida sostenible al material por lo cual tuvimos que dejar el proyecto en pausa.